El fenómeno de El Niño y la salud

En las últimas semanas la temperatura del medio ambiente en la costa peruana y sur ecuatoriana se ha incrementado en más de 5 °C por encima de la temperatura habitual, como consecuencia de lo cual han aumentado notablemente las lluvias en la cordillera de Los Andes. Por la vertiente occidental fluyen torrentes de agua, lodo y piedras, por pequeñas quebradas que se dirigen a los ríos y muchas veces en su trayecto inundan pueblos y ciudades más grandes, destruyendo viviendas, escuelas y una diversidad de edificaciones públicas y privadas, así como viviendas rurales y campos de cultivos. Por la vertiente oriental las lluvias se dirigen hacia los ríos de la cuenca amazónica y a su paso inundan pueblos y ciudades grandes, destruyendo además campos de cultivos, carreteras y caminos.

Como en anteriores ocurrencias del fenómeno de El Niño, unas semanas después de ocurridas las inundaciones, en las aguas estancadas proliferan insectos, roedores, reptiles y muchos otros animales ponzoñosos.

Después de estas ocurrencias se incrementan los casos de enfermedades infecciosas, principalmente como consecuencia del incremento exponencial de los agentes vectores de las enfermedades, generalmente insectos.

El fenómeno de El Niño en los años 1997 y 1998 es ilustrativo. En esa ocasión, los casos de paludismo se incrementaron por encima de los 250.000, en un procentaje importante por encima del 25% de los casos. Así mismo, las áreas palúdicas aumentaron tanto en la costa como en la selva peruanas y llegaron incluso hasta regiones más al sur, como Argentina y Chile.

Una muestra de la extensión de las áreas endémicas podemos apreciarla en el Aedes aegypti, que mostraba casos en Tumbes y Piura, pero escasamente hacia el sur por la barrera que constituye el gran desierto de Sechura. Sin embargo, en esa ocasión esta área fue cubierta por una extensa inundación hídrica, que permitió el paso del Aedes aegypti hacia el sur, de tal manera que en el año 2001 aparecieron los vectores en Lima, capital del Perú, y después se registraron enfermos con dengue en esta ciudad.

 

Aedes aegypti, transmisor del dengue

Como consecuencia del fenómeno de El Niño, se incrementó notablemente el paludismo y en algunas zonas la mayoría de los casos era ocasionado por el Plasmodium falciparum. Así mismo, hubo un notable aumento de los casos de dengue y aun se presentaron casos de dengue hemorrágico, muy poco frecuente en el Perú. También aparecieron en mayor número las escasas ocurrencias de peste bubónica, que extendió su área a varios departamentos del Perú y aun se presentaron unos pocos casos de peste neumónica. Otro ejemplo importante fue el incremento de la enfermedad de Carrión o verruga peruana, una patología febril y anemizante, de baja mortalidad cuando se trata temprano. Muchas otras infecciones virales se vieron incrementadas, como la hepatitis, la fiebre de Oropouche en la selva, las enfermedades diarreicas bacterianas, parasitarias y virales.

En los últimos tiempos la ocurrencia del fenómeno de El Niño se presenta con mayor frecuencia que en la primera mitad del siglo pasado y desde inicios del presente siglo encuentra sus orígenes y efectos con el calentamiento global. En los meses por venir veremos los efectos del fenómeno de El Niño y serán mucho mayores en tanto no se han llevado a cabo las reconstrucciones, rehabilitaciones y nuevas obras de defensa para mitigar sus efectos.

Debemos tener en cuenta que los fenómenos de El Niño de mayor severidad tienen repercusiones en toda América, así como en Europa, Asia, África y, obviamente, Oceanía, de cuyas proximidades se originan los enormes volúmenes de agua que los vientos alisios trasladan hacia el norte del Perú y el sur del Ecuador.


 

Dr. Luis M. Sánchez Hurtado

Doctor en Medicina, Maestro de Medicina

Hospital Nacional Arzobispo Loayza

Profesor Principal de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.